Día triste
Veía pasar el tiempo entre mis manos y nunca pasaba nada... veía el devenir de las personas por mi calle y ninguna de ellas se paro a pensar en mí...
Yo seguía quieta, en mi silla roída por el viento y por mis penas... hasta que apareciste tu... me diste la mano y me levantaste...
Me asome a la ventana y descubrí que mis pensamientos son a veces escuchados y que a veces hay gente que me ayuda a cumplirlos...
Pero solo era un sueño... enseguida se nublo... y tu espalda es mi último recuerdo...
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